Cincuenta y siete padres y madres morelenses verán a sus hijos en Estados Unidos esta navidad

El grupo saliendo de los camiones
El grupo saliendo de los camiones

Por Máximo Cerdio
Ciudad de México; 21 de noviembre de 2019. Cincuenta y siete padres y madres morelenses verán a sus hijos en Estados Unidos esta navidad.
De 109 padres que acudieron a la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México a solicitar visa para su legal estancia en la unión americana, sólo a 57 se la dieron.
En la madrugada
Desde las dos de la madrugada tres autobuses de pasajeros particulares salieron de diferentes municipios del estado con papás de migrantes morelenses que radican en varias ciudades de la unión americana: el objetivo era estar a las 6 de la madrugada en la Ciudad de México, en el Centro de Atención a Solicitantes (CAS) y con posterioridad ir a la embajada de Estados Unidos a la entrevista con el personal consular para obtener su visa.
A las 3 de la madrugada los tres autobuses coincidieron en un punto en Plan de Ayala, en Cuernavaca y de ahí partieron media hora después rumbo a la ciudad de México. Iban 99 padres de migrantes, personal de apoyo, cuatro enfermeras y cinco coordinadoras de la Federación de Clubes Morelenses (FCM), organización que gestionó, pagó y coordinó estos trámites.
Estos adultos tienen más de 10 años de no ver a sus hijos, y sus edades iban desde los 58 hasta los 85 años de edad, algunos tenían problemas de sordera, motricidad y enfermedades que los obligaban a parar al menos dos veces para ir a los sanitarios de las gasolineras.
Todos pudieron ingresar al programa Corazón de plata, que permite que se puedan reunir por veinte días con sus hijos en Estados Unidos, siempre que el empleado consultar los califique y se les otorgue la visa.
A las seis de la madrugada los adultos mayores comenzaron descender de los autobuses e hicieron turno en una enormísima cola en el Centro de Atención a Solicitantes (CAS) localizado en Hamburgo 123, colonia Juárez, y Varsovia. Había muchos ancianos provenientes de otras entidades, con la finalidad de hacer sus trámites para su entrevista consular.
Allí tardaron cerca de hora y media y una vez que salieron los autobuses los llevaron a la embajada, en Paseo de la Reforma; ahí también tuvieron que hacer turno, junto con cientos de solicitantes de otras entidades de la república mexicana.
Desde que los adultos mayores subieron, el personal de la FCM les dio atención personalizada, les entregó jugos y frutas para que se alimentaran. A las personas con problemas de movilidad los acompañó hasta las filas y hasta donde el personal de la embajada dejaban llegar, además, iban algunas personas con problemas de sordera a quienes también se acompañó y se les ”encargó” a los empleados que están fuera de la embajada ordenando a los solicitantes.
Alegría y tristeza, los rostros
Las personas contratadas por la FCM para cuidar a los adultos los esperaron afuera. Una hora después, aproximadamente, los padres de los migrantes fueron saliendo a veces solos y otras veces en parejas. Algunos llevaban una gran sonrisa en la cara: les habían aprobado la visa, otros estaban triste porque se las habían negado. Sus acompañantes los consolaban o felicitaban con palmaditas en la espalda y los iban guiando por la banqueta de la calle, rumbo al autobús que les correspondía.
Yareli Bahena Martínez, coordinadora en México de la FCM y vocera de esta organización que tiene su sede en Chicago, Illinois, Estados Unidos, dijo que para este grupo de padres tan numeroso la espera fue mucha, más de cuatro meses esperando este momento.
También explicó que viene de varias partes de Morelos y van a varias ciudades distintas de la unión americana.
“Nos costó muchísimo tiempo y esfuerzo porque hubo poca ayuda institucional”, pero finalmente conseguimos esta cita y muchos de ellos podrán hacer su sueño realidad: estar con sus hijos, conocer a sus nietas, abrazarlos.
Por su parte Juan Seiva García, presídete de la FCM, en entrevista, felicitó a los padres que obtuvieron la visa y a sus hijos y nietos que podrán verlos y estar con ellos veinte días en Estados Unidos.
Recordó que todos los gastos de estos trámites, los boletos de avión, los de traslado, el seguro que deben comprar en Estados Unidos los padres, corren por cuenta de los migrantes. El personal de gobierno estatal no pone un solo centavo.
Juan Seiva confirmó que, por desgracia, de los 99 papás que viajaban, sólo a 50 les van a dar su visa:
“El otorgamiento de la visa depende mucho del humor del empleado consular, si le caes bien te la da, si no pues no, también depende del correcto llenado de la solicitud que realicen los empleados del gobierno estatal… A pesar de que nos hayan rechazado a casi la mitad, lo intentaremos de nuevo, porque reunirse con la familia es un derecho humano y estos morelense tienen derecho a estar con su familia”, subrayó.
Leovigilda Molontzin
Una de las mujeres afortunadas que obtuvo su vida para visitar a su hijo Iván Miguel Alvarado y conocer a sus nietos fue Leovigilda Molontzin Sánchez, de ocupación ama de casa y con residencia en San Agustín Amatlipac, municipio de Tlayacapan.
Relató que tiene más de 20 años de no ver a su hijo, que vive en Minneapolis, Minnesota y tiene dos nietos que no conoce.
“Mi hijo se fue antes de haber cumplidos los 18 años. No quiso que lo que lo fuera yo a dejar a la terminal, sí tú vas no voy a ir, si te veo me voy a quedar, le dijo. La última vez que tengo de él es despidiéndome en mi casa. Por varios meses yo no podía dormir, estaba muy preocupada por él a pesar de que me decía que estaba bien y ya había encontrado trabajo. Hasta sorda me quedé un tiempo. Pero ahora lo voy a poder abrazar y me toca ir en una época muy bonita que es navidad”, dijo,
Leovigilda relató que el empleado consular la trató muy amable, lo único que le preguntó fue que si había viajado alguna vez a Estados Unidos, y ella respondió que no, y el empleado le dijo que su visa estaba aprobada.
A los 11:30 los tres autobuses con adultos mayores regresaron hacia Morelos. La mitad de los ocupantes estaba alegre, la otra mitad enojada, aunque hubo una pareja a la que le negaron la visa:
-Ni crean estos güeros que me voy a quedar así, en seis meses vuelvo a tramitar mi visa, ya me esperé años para ver a mis hijas y puedo esperar más, de que voy voy, como sea –dijo un pasajero.
Los 7 más
El jueves 21 de noviembre un grupo de diez padres de familia realizaron el viaje de Cuernavaca a la Ciudad de México, para la entrevista con el empleado consular. Siete de ellos obtuvieron la visa, los demás lo intentarán nuevamente.

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